Las estructuras deben cumplir varias condiciones para poder funcionar correctamente, las tres básicas son:
1. Estabilidad: debe mantenerse erguida y no volcar. Para ello, su centro de gravedad ha de estar centrado sobre su base. Cuanto más centrado y más cercano al suelo se encuentre, más estable será la estructura.
2. Resistencia: tiene que resistir las tensiones a las que esté sometida sin romperse. La resistencia de una estructura depende de su forma y del material con el que está construida.
3. Rigidez o deformación controlada: aunque todos los cuerpos se deforman levemente al aplicarles una fuerza, esta deformación no debe impedirles cumplir su función.
Hay estructuras naturales y artificiales:
Naturales: Estas estructuras son creadas por la naturaleza. El esqueleto de un ser vertebrado, las formaciones pétreas, el caparazón de un animal o la estructura de un árbol.
Artificiales: Estas estructuras sol diseñadas y construidas por el hombre para satisfacer sus necesidades. Los ejemplos más usuales de este tipo de estructuras son: casas, puentes, edificios, carreteras, etc.
Se pueden clasificar en:
Masivas: Grandes bloques de material macizo, sin dejar apenas hueco. Los elementos que las componen trabajan a compresión. Ej: pirámide, un castillo, pedestal de una estatua
Abovedadas: Arcos, bóvedas, cúpulas. Sus elementos trabajan a compresión. Su principal finalidad es la de cubrir un espacio, entre dos muros en el caso de las bóvedas o entre 4 o más en el de las cúpulas.
Entramadas: Emparrillado de materiales. Ej: forjado de hormigón, armado, vías del tren, etc
Trianguladas o de barras: Normalmente metálicas o de madera
Colgantes: Usan cables de los que cuelgan estructuras. Ej: tirantes de puentes, puentes colgantes, cuerda para hacer puenting, etc
Laminares: En forma de carcasa, láminas, planchas, paneles… Ej: funda rígida de las gafas, carcasa de un ordenador, etc.
No hay comentarios:
Publicar un comentario